Fichas Técnicas
1996
Mi historia con el Carmenere comienza en 1996, en mi primer trabajo en De Martino. En ese tiempo ya circulaba el rumor de que el Merlot plantado en Chile no era realmente Merlot, sino Carmenere. En De Martino, donde yo trabajaba, Paula Valdivieso y Adriana Cerda estaban impulsando activamente que muchas viñas comenzaran a etiquetar esta cepa como correspondía: Carmenere. En septiembre de ese mismo año vendimos nuestra primera partida de Carmenere a Tesco, en Inglaterra. Sin embargo, surgió un problema inesperado: el Servicio Agrícola y Ganadero de Chile, organismo encargado de fiscalizar la producción y comercialización del vino en el país, llegó a la bodega y, con cintas amarillas, bloqueó por completo toda la partida.
Un bloqueo Inesperado
Esta cepa en la legislación chilena no existía, por lo tanto, no se podía vender. Finalmente la vendimos como una partida especial para el Señor Carmenere y con eso logramos exportar. En De Martino fuimos la primera viña en etiquetar Carmenere. Sin embargo, Viña Carmen de la mano de Alvaro Espinoza ya había etiquetado una botella de Carmenere como Grande Vidure, un sinónimo de esta cepa, unos dos o tres años antes.
